|
Biografía de Rubens, Pieter PaulVínculos patrocinados de interés
Abrió en Amberes una casa-taller en la que, con la colaboración de numerosos ayudantes especializados, ejecutó gran número de obras en respuesta a la multitud de encargos que recibía. En las realizaciones de los años 1601-1614 (Adoración de los Magos, Anunciación, El descendimiento de la cruz), la personalidad artística de Rubens aparece ya definitivamente formada: grandiosidad y sentido dramático, dinamismo intenso, pasión por el dibujo. Paulatinamente, los intereses del artista se amplían y añade el género mitológico al religioso, así como el paisaje y el género costumbrista. Mitológicas son, de hecho, algunas de sus obras más conocidas, como Las tres Gracias, el Rapto de las hijas de Leucipo, Diana y las ninfas, en las que resulta evidente la inclinación del artista hacia las musculaturas poderosas, las carnes sonrosadas y exuberantes y las tonalidades claras y alegres. Por otra parte, revalorizó el cuadro de caza y de batallas, un género muy adecuado a su preferencia por el dinamismo y las composiciones complejas, y sobresalió también como creador de escenas costumbristas (El jardín del amor) y de cartones para tapices, con grandes ciclos como la Historia de Aquiles y el Triunfo de la Eucaristía. A partir de 1620 recibió importantes encargos de varias cortes europeas, entre ellos el de la historia de María de Médicis para el palacio del Luxemburgo de París y la decoración del salón de banquetes (banquetinghouse) del palacio de Whitehall, en Londres. En estas obras destinadas a la decoración de amplios ambientes, el genio pudo dar rienda suelta a su sentido monumental y decorativo de la pintura a través de enormes frescos cargados de figuras y de motivos ornamentales, en los cuales la composición se basa en grandes líneas diagonales que añaden, si cabe, mayor sensación de movimiento al conjunto. En su faceta de retratista, Rubens se inclinó por la idealización de los rostros y la magnificencia de las actitudes; además de personajes importantes, retrató en obras encantadoras a sus dos esposas, Isabel Brandt y Helena Fourment; la primera murió en 1626 y cuatro años más tarde, en 1630, Rubens contrajo matrimonio con la segunda, una hermosa joven a la sazón de dieciséis años, a quien conocía desde niña. Los doce apóstoles (1603; Museo del Prado, Madrid) Marquesa Brígida Spinola-Doria (1606; National Gallery, Washington) La adoración de los pastores (1608; San Filippo Neri, Fermo) Autorretrato con su esposa (1610; Alte Pinakothek, Munich) El descendimiento de la cruz (1611-1614; catedral de Amberes) Rapto de las hijas de Leucipo (1616, Alte Pinakothek; Munich) Batalla de las amazonas (1617; Alte Pinakothek, Munich) El jardín del amor (1632; Museo del Prado, Madrid) El juicio de Paris (1635-1638; Museo del Prado, Madrid) Diana de las ninfas perseguida por los sátiros (1636-1640; Museo del Prado, Madrid) Las tres Gracias (1636?; Museo del Prado; Madrid) Helena Fourment con sus hijos (h. 1637; Museo del Louvre, París) Helena Fourment con pelliza (1638-1640; Kunsthistorisches Museum, Viena). |
| ||||