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Biografía de Schönberg, ArnoldVínculos patrocinados de interés
Hijo de una familia de origen judío, Schönberg se inició en la música de forma autodidacta. Las únicas lecciones que recibió en su vida se las dio el compositor Alexander von Zemlinsky, quien en 1901 se convirtió en su cuñado. Su impecable técnica fue fruto de una innegable capacidad innata y del estudio constante de la obra de los grandes maestros de la tradición germánica, desde Bach hasta Mahler, músico éste con el que mantuvo un estrecho contacto, no exento, por cierto, de tensiones. De 1899 data su primera obra maestra, el sexteto de cuerda Noche transfigurada, acabada expresión de la estética posromántica de moda entonces. Pronto, sin embargo, su propia evolución le condujo a la conclusión de que el tradicional sistema armónico tonal se sustentaba sobre una falacia: desde el Tristán e Isolda wagneriano, los principios que definían el concepto de tonalidad se hallaban en crisis, ya que la generalidad de compositores empleaba una armonía en la que la disonancia, la excepción a la regla, no encontraba una resolución inmediata. Schönberg se propuso entonces buscar un sistema en el que la disonancia quedara emancipada, de modo que todas las notas tuvieran idéntico valor, sin estar sometidas a un centro tonal. La Sinfonía de cámara núm. 1 y el Cuarteto de cuerda núm. 2 inician el camino hacia lo que se ha dado en llamar la etapa expresionista, o atonal, del maestro. Los monodramas Erwartung y La mano feliz, las Cinco piezas para orquesta y el ciclo de veintiún «melodramas» Pierrot lunaire son las obras más representativas de este período, durante el cual el músico llevó a cabo también una importante labor pictórica, junto a la música, su otra gran afición. El escándalo suscitado en el estreno de la última partitura mencionada, en Berlín en 1912, fue uno de los mayores que se recuerdan en los anales de la música contemporánea. No por ello Schönberg cejó en sus investigaciones: su preocupación por hallar una técnica que ofreciera suficientes garantías de organización interna y libertad creativa y que, al mismo tiempo, superara las limitaciones de la atonalidad, le llevó a la promulgación del «método de composición con doce sonidos», por primera vez en 1923 en la quinta de las Cinco piezas para piano Op. 23 y, en 1924 y de manera definitiva, en la Suite para piano Op. 25. Con este sistema, el músico compuso algunas de sus obras más importantes, como las Variaciones para orquesta, la ópera cómica en un acto De hoy a mañana o la bíblica Moisés y Aarón, sin lugar a dudas una de sus partituras más ambiciosas, que quedó inconclusa a su muerte. La ascensión de Hitler al poder en 1933 privó a Schönberg de su cargo como profesor en la Academia Prusiana de las Artes de Berlín, a cuya plantilla pertenecía desde 1925, y, además, le obligó, por su doble condición de judío y compositor «moderno», a tomar el camino del exilio. Estados Unidos fue su destino. Fijada su residencia en Los Ángeles, allí continuó con su actividad docente hasta prácticamente el fin de sus días. Óperas: Erwartung (1909) La mano feliz (1913) De hoy a mañana (1929) Moisés y Aarón (1932, tercer acto inacabado). Música para orquesta: Pelleas y Melisande (1903) dos Sinfonías de cámara (1906 y 1939) Cinco piezas orquestales (1909), Variaciones para orquesta (1928) Concierto para violín (1936). Música de cámara: cuatro cuartetos de cuerda Noche transfigurada (1899) Serenata (1923) Quinteto de viento (1924) Suite (1926) Oda a Napoleón (1942) Trío de cuerdas (1946) Fantasía para violín y piano (1949). Música para piano: Seis pequeñas piezas (1911) Cinco piezas (1923) Suite (1924). Música vocal y coral: Gurrelieder (1903) Friede auf Erden (1907) El libro de los jardines colgantes (1909) Pierrot lunaire (1912) Cuatro lieder(1916) La escalera de Jacob (1917, inacabada) Tres sátiras (1925) Kol Nidre (1938) Un superviviente de Varsovia (1947) |
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