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Biografía de Shostakovich, DimitriVínculos patrocinados de interés
Nacido en el seno de una familia en la cual la cultura ocupaba un lugar importante, Shostakovich recibió sus primeras lecciones musicales de su madre, pianista profesional, a una edad que se puede considerar relativamente tardía, los nueve años. Ante sus grandes progresos, en 1919 ingresó en el Conservatorio de Leningrado, en donde tuvo como principal maestro a Aleksandr Glazunov. Huérfano de padre desde 1922, Shostakovich proseguía sus estudios al mismo tiempo que, para mantener a su familia, tocaba en diversas salas de cine como pianista acompañante. El estreno en 1926 de su sorprendente Sinfonía núm. 1, escrita en ocasión de su graduación en el conservatorio, atrajo inmediatamente sobre él la atención del mundo musical. Las obras inmediatamente posteriores, como la ópera La nariz o el ballet La edad de oro, no hicieron sino confirmar el talento de un joven compositor especialmente dotado para la sátira. La carrera ascendente de Shostakovich sufrió un inesperado revés con el estreno en 1934 de su segunda ópera, Lady Macbeth de Mtsensk: entusiásticamente recibida por el público, tanto en Leningrado como en su posterior escenificación en Moscú, fue retirada de cartel tras la aparición de una crítica en el diario oficial Pravda, titulada Caos en lugar de música, en la que se acusaba al compositor de haber escrito un «concierto de aullidos», ajeno a los presupuestos de la música socialista, que debía ser clara y fácilmente asequible. Se iniciaba así una larga y contradictoria relación con el régimen estalinista: mientras en Occidente era considerado el compositor oficial soviético, en su propio país Shostakovich hubo de sufrir las injerencias de sus autoridades culturales, a pesar de lo cual, y pese a su aparente aceptación tácita de los preceptos del realismo socialista, consiguió mantener siempre su independencia creativa. Los estrenos de la clásica Sinfonía núm. 5 y, sobre todo, de la patriótica Sinfonía núm. 7 «Leningrado», símbolo de la lucha del pueblo ruso contra el invasor nazi, rehabilitaron a un compositor que en 1948 volvió a ver de nuevo prohibida la ejecución de sus obras bajo el estigma del formalismo. Tras la muerte de Stalin en 1953, la música de Shostakovich se hizo más personal, y se tradujo en una larga serie de partituras presididas por la idea de la muerte. Es el caso de las tres últimas sinfonías y de sus cuartetos de cuerda, un género que el compositor convirtió en el medio idóneo en el que expresar sus preocupaciones y miedos de una manera privada, sin necesidad de recurrir a máscaras o disfraces. Su música, sobre todo la de estos años postreros, ha influido considerablemente sobre la de sus compatriotas más jóvenes, como Alfred Schnittke o Edison Denisov, entre otros. Óperas: La nariz (1928) Lady Macbeth de Mtsensk (1934). Ballets: La edad de oro (1930). Música orquestal: Sinfonía núm. 1 (1926) Concierto para piano núm. 1 (1933) Sinfonía núm. 5 (1937) Sinfonía núm. 7 «Leningrado» (1941) Sinfonía núm. 8 (1943) Concierto para violín núm. 1 (1948) Sinfonía núm. 10 (1953) Sinfonía núm. 13 «Babi Yar» (1962) Concierto para violoncelo núm. 2 (1966) Sinfonía núm. 14 (1969) Sinfonía núm. 15 (1971). Música de cámara: Quinteto con piano (1940) Cuarteto de cuerda núm. 8 (1960) Cuarteto de cuerda núm. 12 (1968) Cuarteto de cuerda núm. 15 (1974). Música instrumental: Sonata para piano núm. 2 (1943) 24 Preludios y fugas (1951). Música vocal: Poemas de la lírica judía (1948) El canto de los bosques (1949) Sátiras (1960) 6 Poemas de Marina Tsvetayeva (1973). |
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